Ramón Antonio Martínez (foto), de la División Criminalística de la Policía, fue el primer perito que declaró en la causa. Él trabajó en la casa del juez Héctor Agustín Aráoz el día del crimen y realizó el primer informe balístico en la causa. "De lo que estoy completamente seguro es que esos proyectiles, esas vainas y esos blindajes encontrados en el lugar del hecho, fueron disparados con el arma 278.851", dijo el jueves . Ese número, según el expediente, es el registro de la pistola de Alejandro Darío Pérez. Además, cuestionó que dentro de la vivienda del magistrado había muchos policías. "Le dije a (Osvaldo) Nieva (entonces secretario de Seguridad Ciudadana) que en esas condiciones no íbamos a trabajar", dijo.